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Información General:
A lo largo de su
historia el nombre Cabezón de la Sal siempre aparece unido a sus minas de
sal. Los primeros testimonios se refieren a la explotación de éstas ya en
tiempos de los romanos. Tal fue la intensidad de la producción, que buena
parte de las construcciones urbanas corrieron el riesgo de desaparecer por
estar asentadas sobre las vetas de sal. Según parece, la familia de los
Mendoza, duques de Santillana, que vivieron en Santander desde el siglo XIV,
mostraron un profundo interés en ampliar su feudo para incluir en él esta
prospera comarca salinera.
A lo largo del siglo XX Cabezón de la Sal se ha
convertido en un importante centro industrial. En la actualidad sus mayores
fuentes de ingresos proceden de la industria textil y la ganadería de vacuno
y, en menor grado, la fabricación y el comercio de muebles artesanales.
Antiguamente se explotaban minas de sal. Un paseo por las calles de Cabezón
de la Sal descubre al visitante interesantes palacios, como el de La Bodega,
del siglo XVIII, y casas solariegas, como la del Conde San Diego.
La iglesia de San Martín, en la cercana localidad de Mazcuerras, es un buen
ejemplo de arquitectura religiosa del siglo XVII. Destacan la torre y el
atrio. Esta localidad se emplaza en un valle entre suaves colinas pobladas
de árboles autóctonos, destacando los eucaliptos. Aquí comienza la llamada
ruta de los Foramentanos. Este término denomina la gran corriente migratoria
que comenzó en el siglo IX en dirección a la meseta castellana a través del
puerto de Palombera. El valle manifiesta una perfecta simbiosis entre
industria y tradición.
Hoy en día, Cabezón de la Sal, es entre
otras muchas cosas, la puerta de entrada
principal a la Reserva Nacional del Saja, la mas grande que existe en
España. Además en Cabezón de la Sal, puedes encontrar una reproducción de un
poblado cantabro. Ver Fotos |